Hijos de puta
En el mundo hay gente buena, gente normal e hijos de puta. Yo ayer me topé con uno de estos últimos. Buscaba aparcamiento y un hombre, de alrededor de 45 años, estaba dejando bolsas en el maletero. Yo, como es normal, le pregunté si se iba, y me dijo que no. Como estaba el semáforo en rojo seguí ahí y de repente el pedazo desgraciao empezó a decirme auténticas barbaridades, cosas asquerosas (para que yo diga eso con lo burra que soy, ya tuvo que ser...).
Me sentí vejada, humillada, denigrada, desprotegida (hasta que apareció mi hada madrina)... Tuve una sensación de suciedad que nunca antes había sentido.
Esto, que en realidad es una tontería, pasó a las seis de la tarde en una gran avenida pero ¿qué puede hacer este hijo de puta a las dos de la mañana en un callejón?
(En el vídeo un corto muy bueno sobre los 'piropos' a las mujeres...)
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