Blogia

brujuleando

Herida en combate

Herida en combate

Intentando animar un poco esto, que ya está cercano a convertirse en un tanatorio, me he roto media rodilla. Es una señal. Por lo menos nos hemos reído un poco

Ruego una oración por mi rodilla

Se avecina un nubarrón

Se avecina un nubarrón

Últimamente, el lugar donde paso más horas se está convirtiendo en un hervidero de orcos... Malas caras, malas formas y, al paso que vamos, dentro de poco, malos tratos... Es como si una hechicera hubiera repartido por aquí unos cuantos polvos negros.

No entiendo por qué hay personas que se empeñan en convertir esto en un sitio donde sólo se respira enemistad y mal rollo. ¿Por qué no sonríen si es mucho más fácil que andar siempre cabreado?

Y una intenta pasarlo lo mejor posible, no perder las bromas ni la alegría, pero están consiguiendo que los que quedamos medio normales caigamos en el lado oscuro.

Creo que la situación es ya insostenible, que esto va a pegar un zambombazo el día menos pensado. Y yo quiero salvarme de esta. ¿Podré?

 

 

Comienza esta andadura...

Comienza esta andadura...

No sé por qué me ha dado ahora por abrir un blog. No sé cuánto estará abierto. No sé qué pretendo escribir en él. Sólo sé que llevo más de media hora diseñándolo... Quizás es que necesite contarle a la nada lo que me hace reír, lo que me preocupa, lo que me apetece hacer, lo que cambiaría del mundo... Ahora mismo pagaría por...

 

Estar en la playa, con poca gente, comiendo helado de chocolate y limón (que es como un poco yo), con los pies jugando en la arena. Llega un momento en el quieres hacer cosas sencillas, sin demasiado glamour ni rimbombancia, sin aderezos... Hechos a los que antes ni les dabas importancia pero que ahora los necesitas para tomar aire.